martes, 29 de diciembre de 2009

El aire me sugiere tu nombre








El aire me sugiere tu nombre
y, en el recodo, su latido
bombea mi alegría.

Cuando te amo, dibujo
tu inalcanzable imagen
allí donde los ojos conjugan
vértices silentes,
o donde el deseo fermenta
su tacto profundo.

Cuando te amo, añoro
la suavidad anhelada de tu piel,
allí, donde los cuerpos forman
un sólo individuo,
una especie nueva
bañada por los besos.

Y todo ocurre en ese instante
cuando en el aire, yo te nombro.

sábado, 26 de diciembre de 2009

ENTONCES... ¡EL VERSO!



Cuando la luz pliegue sus párpados,
a tu boca y a la mía las vestirá el rocío
y vendrán a besarnos la alegría,
los caminos de tersa sombra
y los vientos que mecen su estirpe.

Entonces… ¡El verso!:
entonces, la caricia y las flores de las adelfas;
entonces tú, cálida figura, tierno suspiro
que juega entre mis sábanas con la alborada.

Rodará el deseo junto a los cuerpos desnudos
y, trémulo, el instinto tocará tus labios.
y sabrás de nuestro origen
en aquellas bocas que el alba intuye.

domingo, 20 de diciembre de 2009

DEJADME SENTIR QUE LA HE QUERIDO

Dejadme sentir que la he querido,
que, por ella, la vida deshojó una sonrisa
¡tan sola y tan dulce!,
que sus labios proclamaron mi nombre
en la canción dormida de un beso.

Dejadme sentir que la he querido,
que mis ojos, silentes, llamaron
a la puerta de sus ojos
cuando nuestras pupilas se miraban, boca a boca.

Dejadme sentir que la he querido,
así, cariñosa y amable,
con su olor a madre enamorada
prendido en mí, como si brotase de una quimera,
de un gesto o de un vocablo.

Pero si un día la vida anunciara su olvido,
entonces...

Entonces, cuando ella sea ausencia en cada calle, en cada encrucijada,
en cada temblor hiriente de este corazón extinto,
no me dejéis, ¡no!, al amparo de su cólera,
de esa rabia que vicia el aire que me circunda

Apartad, si se diera el caso, su boca de la mía,
sus felinos ojos de mis iris, en el mismo instante que se cruzaran las miradas,
y sus afiladas uñas, cuando despedazan terrones de azúcar, de mi piel.
Apartad de mí este temor y ¡no!, ¡no dejéis que se acerque!


Y, cuando todo acabe, cuando el tiempo fije en mi pecho su quebranto,
dejadme lamer, despacio, mis heridas
para sentir así que la he querido

lunes, 14 de diciembre de 2009

Un hombre triste escribe de la paz y la libertad.





En esta casa sin memoria, entre estas paredes azules
donde cuelgan caballos al galope en pinturas inertes,,
donde los hombres nacen con lágrimas en los ojos,
con el monótono suspiro emergiendo de sus bocas,
con las palabras que surgen ya cansadas
en esta casa digo, en estos barrios en los que moro.
te escribo versos dormidos,
flores que nacen moribundas en los jardines del tiempo,
de malezas frías que mueren maldiciendo su existencia.
En vano te escribo en esta soledad
para que tu voz comparezca ante el júbilo
para que el fusil amigo de la muerte
comparezca ante la derrota,
para que el machete que rompe canciones de amor
comparezca preso ante la vida.
En vano te escribo figuras en los párpados
en las ondas que viajan por ojos leales.
Te escribo para que en tus mejillas crezca
el sabor y el olor de un tierno beso,
que en tus manos aparezca la rama del olivo
y que el aire te lleve la profunda caricia de la alegría.
Te escribo para que estos versos no sean en vano,
que llenen de aire, tu libertad, la mía
y la de cada individuo que el único delito que haya cometido
sea sentirse libre y vivir por ello.

jueves, 10 de diciembre de 2009

A los niños sin infancia.

Poema publicado en el libro "El tiempo que me habita" y reformado para "La infancia paralela"



A los niños del mundo que olvidaron la infancia a manos de la lágrima.
A ellos, a los que aún no han nacido.



¡Miradlos! Contemplad sus heridas,
sus cuerpos dorados por el alba y el trabajo,
escuchad sus desnutridas voces...

¿Quién forjará, en sus brazos, la algarabía,
la caricia o el beso de la madre?
¿Quién será cobijo para acallar sus miedos?

Deteneos un momento delante de los ventanales,
en vuestros mudos rincones, ,
en los escaparates y jugueterías.
Contemplad la tierra del martillo,
la de las lluvias aceradas, la del fuego…

Se llevan a los niños antes de haber nacido…
los despegan de la infancia y la alegría;
se llevan sus besos callados,
y sólo nos dejan sus olvidos.

martes, 8 de diciembre de 2009

Canción del emigrado





A Paco García, pues su padre salió de emigrante de la misma provincia donde llegó el mío años más tarde, a La Gudiña (Ourense)



Aún recuerdo el trillo
cuando, melancólico, entonaba
su chirriante plegaria por la era...
Roto, hoy, aguarda, bajo el viejo portón,
que el tiempo le infiera su penúltima herida.
También recuerdo al ceñudo panadero
amasando el pan de cada día...
Pero ya, senil y enjuto,
refresca su vejez en la taberna.

Recuerdo la maleta que, triste,
esperaba, en cualquier andén perdido,
a que alguna vieja locomotora
remontase la colina...
Ahora ya no bailan decrépitos vagones,
al son de tantos pueblos y vientos.

Cuántos recuerdos, prendidos
en mi cansada retina,
salen en busca de otros tiempos
en los que, la labor y los jazmines,
evocaban el sabor y el olor de otras tierras.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Si viene el poeta






Si viene el poeta, decidle
que la mordaza se despide de la boca,
que tras la fiera marca de la huella
viene cantando la alegría.
y que bajo el peso virtual de una mirada
nacen los niños con cara de niños.
Decidle, también,
que el toro vuelve a su raza
y que el fiero estoque muere
de frío sobre el agua de la ventisca.
Decidle que pida, al viejo soldado, responder
a la bala con una trova
y al terror con un b eso...
si viene el poeta, decidle
que la tierra en contacto piadoso, le espera…..