viernes, 29 de noviembre de 2013

Frío en el rostro










Sabed de quien en hielo entierra su rostro,
del hombre que calla y enmudece su voz,
del pájaro azul que remonta el vuelo
buscando el trino de las alturas,
del lirio que pierde su color bajo la hierba,
del frío rostro de una mujer que se acomoda en la noche.

Sabed del frío invierno, de las latitudes,
de las manos peinadas por las arrugas,
de los rostros dormidos,
de los rostros que aman la niebla,
de los rostros que guardan bajo siete llaves,
el sabor amargo de la derrota.

Sabed del frío que viene remontando las nubes,
de su níveo pecho que marca las voces de la osadía,
que desnuda la tímida erección de la nieve.


Sabed de este frío sin rostro.
Del bosque que sigue buscando mis lágrimas.
Sabed del frío:
Mientras ella canta a lo lejos.
Mientras en la hoguera crepita su voz de invierno.

martes, 26 de noviembre de 2013

Los días marcados












Ya acontecieron las estaciones, el sonido de la lluvia.
Ahora toca recoger, del suspiro, los restos del naufragio;
los cimientos que dejaron tanto error sobre el tiempo,
marcando, para siempre, la voz de las edades.
La quise sin saber, sin una razón aparente,
como se quiere al verso que ocupa
el abatido corazón de la noche.
Como se quiere la luz que genera
la antigua iluminación del silencio,
el marcado corazón de quien, una vez,
amó para toda la vida.
Todo pasa. Nada prevalece,
todo se desploma y cae
por la imposible levedad del verbo amar.
Ella se fue, como se va todo lo vivido,
igual que pasan y huyen las páginas del calendario,
o las hojas amarillas que tercas, se despeñan del otoño.
Todo pasa, lo dejo por escrito.
Ya vendrán otros días, otras posibilidades,
y abrirán las ventanas del mismo modo,
y navegarán mis versos en sus barcos de espuma
y tal vez se vayan,
o se queden desoyendo la voz de los almendros.
Ya vendrán más besos, parecidos a tantos,
iluminando mi sonrisa, amando nuevamente,
para caer derrotados, en los brazos que un día,
habrá de llevarse... el tiempo.

sábado, 23 de noviembre de 2013

NO HAY PAN PARA TANTO CHORIZO




Si vuelves al puente caído
y a pesar, de su impertinente alarde,
te lanzas al vacío, porque te lo ordena, 
el dedo terrible del dinero.

Si vuelves a parir la pesadilla
que forjó, en tú destino,
parte de la sangre y parte de la pena .
Si no miras otras posibilidades
que esperan llevarte a otra ruta.

Si miras para otro lado:
Cuando el desahucio pase por tu ventana.
Cuando el suicido mande en las aceras.
Cuando el ultraje llame a la puerta del obrero.

No protestes:
cuando el destino te ordene
con la voz del látigo.
Cuando te busque la cuchilla.
Cuando te invada la pena que has abonado.

Mira el camino que tapa la arboleda,
labora la ruta en firme, la voz en grito.
Para que el hijo de tu hijo habite la luz más clara,
Para que el puente sea más firme
y la palabra más pura.

Sigue el camino desnudo, terrenal,
donde las mujeres y los hombres sepan amarse,
donde el beso sea más importante que la condena.
Sigue la ruta de la vida, amigo mío,
Pues de ese modo, sabrás:
¡que habrá más pan para todos y menos chorizos!.

jueves, 21 de noviembre de 2013

¡Cantad alto!

Cuando a vuestros abuelos les bajen las pensiones:
duramente conseguidas a lo largo de años de trabajo.
Cuando a la banca le perdonen la deuda: 
malamente conseguida a lo largo de los años de tu trabajo.
Cuando te nieguen el acceso a la libre enseñanza,
y veas como subvencionan colegios privados.
Cuando te suban las tasas de estudios y te quiten el trabajo.
Cuando te desahucien y te quiten la asistencia sanitaria.
Cuando te quiten la ilusión de vivir 
y veas como tu amigo se suicida.
Cuando todo esto te lleve a las calles a protestar:
¡Cantad alto!:
-Que buenos son los señores policías, que buenos son que nos llevan de excursión-.

martes, 19 de noviembre de 2013

NO TENGAS PRISA




No tengas prisa: Espera
-dejaste escrito detrás de la puerta-.
Aún queda, en mis labios, los restos de tu risa.
No tengas prisa: Espera
Y yo esperé como espera la voz del predio,
como esperaba la casa donde, en otros tiempos,
habitaba tu soledad rodeada de la mía.
No tengas prisa: espera
Y yo esperé, cubierto de bruma,
me tocó el viento de la aurora,
la sangre que dejó la espina, sobre mi piel.
Las calles de aquel Cáceres que tanto añoraba.
No tengas prisa: Espera
Pues aún queda, en mis labios, los restos de tu risa.

domingo, 17 de noviembre de 2013

LIBROS LIBRES






 




En los libros libres se lee la libertad.
La libertad hace volar a los libros.
Los libros hacen pensar en la libertad.
los libros nacen libres, 

la libertad nace de los libros.
Abro libro, quedo libre.

                                                             José Cercas

sábado, 16 de noviembre de 2013

LA MENTIRA


En la calle se agita la mentira, 
el tiempo, como impenitente dragón,
va y viene por aceras rotas.
A todos nos apunta con su boca de fuego.
Todos somos sus elegidos.
Se desliza por las mejillas, la sangre de la tierra,
que lenta y agónica, va descubriendo en las gargantas
las infamias, de cuyos vocablos, se forjan los mentirosos.

En los puertos se agita la bruma,
atracan en sus dársenas, las voces del sudor,
ya no hay nada que decir, todo está dicho.
En el interior de la mentira
destruimos el corazón del pan.
En la humanidad se agita la quimera
nada aconteció, la vida se olvida de que existimos
e invoca con cada paso, la derrota de la verdad.
Pues todo es mentira. Todo mentira. ..¡Mentira ¡

martes, 12 de noviembre de 2013

FLORES MARCHITAS

Mientras yo le escribía poemas de amor. Ella ponía flores sobre mi tumba. A veces me pregunto si ella sabía el valor de los poemas de amor, o si yo conocía el precio de las flores marchitas.



martes, 5 de noviembre de 2013

Vienes



Vienes abriendo los lechos marinos,
las níveas espumas que un día cubrieron tu rostro,
Los ojos que parieron el coro de las dunas.

Vienes,
abriendo las manos que sostienen la voz del gatillo,
las manos del ancla que se aferran al fondo.
las manos que arden escribiendo un poema.

Vienes desde la tarde más lejana, que descubre la noche.
Que abre, en los días de lluvia, la voz terrible del trueno.
Sometida, vienes, como el verbo que nunca supo encontrarte.
Vienes y unges de paz a las bestias de las tinieblas:
Con grisáceas orquídeas que adornan los violines.
Con cucharas de pan que besan los labios de las esquinas.
Con cadenas de leche que esnifan mazapanes.

Eres playa y vienes cubierta de melancolía,
besando las horas más lentas del crepúsculo.
Besando, vienes, las horas de la tarde,
con las manos cubiertas de tintas y espejos,
oliendo la brisa que no pudo lamer el perfume.

Vienes silenciosa, al igual que las estaciones,
frente a frente cubierta de vida.
Sin nada vienes, sin mí: tan siquiera.
Como canción que besa la lenta agonía del enamorado,
como rosa, sin espinas, que dormita en tu vientre.
Vienes, quedamente, amaneciendo detrás de la bruma.
¡Callad!, ¡callad!
Que ya me anuncian el día.

domingo, 3 de noviembre de 2013

DEJA DE QUEJARTE




Cuando me hicieron daño, dije ¡ay!
Entonces, la buena gente, me acusó de escandaloso.
Cuando dije ¡ay! por la injusta acusación, me llamaron quejica. 

Dice la buena gente que no hay que quejarse:

Que el gobierno hace lo que puede.
Que el político hace lo que puede.
Que el disparo hace lo que puede.

Dice la buena gente que vivir, es tan solo una consecuencia del tiempo que nos regala la muerte.
Por tanto, sé un guijarro de río, que al lanzarlo, tan solo espere, el lugar donde aterrice su destino.