martes, 25 de febrero de 2014

ESCRIBO

ESCRIBO.  Pinchar en escribo para oir el poema



Escribo porque la luz tarda en poblar el bosque,
porque perfila, en las hojas, la profundidad de las sombras.
Escribo porque existe un río que acuna peces de colores.
Porque hay olas y mares detrás de cada ventana abierta.
Porque las tormentas buscan su voz en la luz del relámpago.
Porque tu calle disminuye su canción triste, a lo lejos,
como el tiempo que tú y yo sostuvimos, boca a boca.
Escribo sobre el pan que arrulla al perro.
Sobre las cortinas que antaño sostenían la luz temprana.
Sobre el fondo del cajón donde se acumulaba las cosas del olvido.
Escribo porque grito a la batalla que se lleva el temple del combatiente.
Porque cada tarde me miran los ojos abiertos de un poema.
Escribo porque te pienso.

jueves, 20 de febrero de 2014

GUERRA


GUERRA
José Cercas
Termina el ocaso,
como terminan todas las cosas del combate.
Ya queda silente el canto de los anacoretas.
El valle enmudece ante la voz terrible de la turba.
La abadía viste su cripta centenaria,
cuando el designio final de la espada,
busca, en la carne, su víctima de fuego.
El martirio sobre la losa gris de la tierra.
la herida abierta por la furia del machete.
Arde el penitente al grito del verdugo.
Ya la campana cede su pecho de bronce
y va a morir al borde del acantilado.

Ya la muerte del cautivo.
Allí el caballero herido lame
su fusta de hierro: ¡Arde la muerte!
Ya comienza la historia.


viernes, 14 de febrero de 2014

POEMA DE AMOR


Hoy la luz despliega sus abanicos al vuelo,
las torres, antaño frías, te convocan para el beso
y en la tierra húmeda brota la vida en forma de jazmines.
Aquí, una mirada cómplice de todo, revolotea bajo tus párpados
y una caricia, tan tuya, circunda el abrazo;
yo te amo como todos los días en el mismo instante;
porque tu y yo venimos del trueno y vamos a la primavera,
porque ya la risa despunta cada tarde a la hora fijada,
como si los barcos repletos del día atracasen
en los puertos deseados de tus labios.
Las calles nos aman, asumen la inocencia,
muere el crepúsculo besado por el llanto
y de puro, se desvanece ante el silencio.
Nos vestimos de besos, nos abrigamos de alegría
de cuerpos que recogen para siempre los inviernos,
ya estamos solos, al paso del “te quiero”

Cosas que pasan

Me persigue la sombra de un visionario del verso y yo me pregunto:
¿No tendrá otra cosa mejor que hacer que seguir mi estela por este camino y por este tiempo? 



Cuánto siento que el vendedor de versos de la orilla del río, esté perdiendo su estéril fruto, en el agua fría de mi vida.  

lunes, 3 de febrero de 2014

PENSADO EN ELLA


Te reconozco, cada tarde, bajo el viejo son del crepúsculo,
cada día que nace y expone sus columnas de luz. Te reconozco.

Te veo iluminada, ya lo sabes,
por los sietes colores del fuego. Te veo.

Siento tu tacto, tu contorno de nube, tu misterio. Te siento.

Te beso en cada minuto,
con los labios que buscan las profundidades,
con los labios que nacen en tu saliva de ola. Te beso.

Te reconozco, ya lo sabes,
y te veo aspirar el beso de abril, cada tarde.
Te pienso...