lunes, 28 de junio de 2010

Primera aportación para el periódico avuelapluma








Convoco, hoy, al hombre que quiere ser libre,
a la mujer que lleva, en las entrañas, un hijo,
al niño que teje, amorosamente, una sonrisa.
Convoco el día donde sueñan los pájaros,
la tierra que alimenta el perfil del forraje;
quedan convocadas las esquinas para el beso.
Convoco las horas venideras,
una a una, nacientes en sus cunas,
una mirada, un gesto y una palabra detenida.
Convoco la libertad, en sus leyes de algodón
y, en los aires, la paz reclamada,
a los mortales que firman con el nombre de la concordia,
el alimento que lleva incrustado en homenaje,
el seudónimo libre del individuo.
Convoco la paz del júbilo y la risa,
la paz izada sobre los hombros,
a Picasso para que pinte su paloma serena,
la paz cubierta de trigo
y un beso cubierto de paz.

martes, 22 de junio de 2010

Entre pitos y flautas. Nuevo libro de Antonio Gómez






Antonio Gómez (Cuenca, 1951). Practica la poesía en todas sus manifestaciones experimentales: visual, objeto, concreta, sonora, performática y discursiva. Desde el año 1972 ha publicado una veintena de libros, la mayor parte de ellos de poesía experimental. Como: 20 poemas experimentales (1972), ... y por qué no si aún quedan margaritas (1972), Agonizando (1980), Todo lo que se hace queda hecho (1981), Dolor por (1985), Made in Mérida (1993), Peccata minuta (2000), El peso de la ausencia ( 2001), Cruz de cruces (2003), ARTificio (2004), Contextos (2004), Relicario (2005), Disparos de luz (2005), De acá para allá (2007), Oro parece plata no es (2008), El tocador de pitos (2008) y No fui yo 2009). (del prólogo, Antonio Gómez)

lunes, 21 de junio de 2010

el sol de enero






Déjame que te recuerde el sol de enero
cuando lento, lamía tu cuerpo desnudo
en aquellos día de luz, en aquellos días nacientes;
déjame que te recuerde tu casa y la mía,
el paragüero en aquel rinconcito de la sombra y el aire,
los cuadros que tiritaban en la pared y…. tu sonrisa.
Déjame que te recuerde el sol de enero,
los ojos de la luna, las largas noches de la quimera,
la lluvia que lloraba en la ventana,
y los días del abrigo, ¡ay, aquellos días!.
Déjame que te recuerde el sol de enero,
los besos que me dabas,
la mano, cómplice y víctima de la caricia,
el espacio perdido en nuestros cuerpos,
el aire exhalado,
el suspiro que solía afirmar su dominios
entre tus palabras y las mías.
Quiero recordarte el sol de enero,
aquel que vivimos buscando el contacto,
el agua, el tiempo y las miradas
que tú me concedías desde el borde de la ventana.
Déjame, por tanto, recordarte el sol de enero,
pues ya no me bastan los días callados
para no dedicarte estos silencios,
para no distinguirte entre otras.
¡Déjame, mujer, que te recuerde el sol de enero!

Con esta entrevista empiezo a escribir en el periódico gratuito "avuelapluma"

Un pueblo sin poetas está condenado al olvido”
José Cercas (Santa Ana, 1959) escribe sobre el amor y la vida, el desengaño y la amargura. Autor de contrastes, la intensidad de sus versos se sumará al capítulo literario de Avuelapluma. A partir de la próxima semana, “Dana o la luz detenida”.


Redacción


Tiene en su haber dos libros, "El tiempo que me habita" (2006) y "Los Versos de la ausencia y la derrota" (2009). Ambas obras hablan sobre sentimientos profundos. ¿Un poeta escribe siempre sobre su experiencia vital?


De su experiencia vital y la de otros, por eso el poeta ha sido a lo largo de la historia molesto en algunos sectores de la sociedad, ya sabemos lo que le ha ocurrido a poetas por defender la libertad.


¿Se considera usted un poeta del alma?


El alma o el corazón son parte esencial de la poesía, aunque no siempre se cumple esta regla, yo conozco poetas que no tienen ni una cosa ni otra.


Acaba de donar a la candidatura de Cáceres 2016 su poema "Convoco a la Paz". ¿Por qué este motivo?
Es un poema muy reivindicativo, como debe ser la candidatura de Cáceres, defendiendo todos los valores que, de bueno, tiene la especie humana. La paz, la libertad y la cultura para todos los seres humanos de la tierra. Está musicalizado por varios cantautores y eso me llena de orgullo.


¿Es la poesía literatura para minorías?


Yo creo que cada vez menos, porque la poesía va encontrando un hueco en las calles, en las canciones y el buen hacer del pueblo.
Un pueblo sin poetas, es un pueblo condenado al olvido.


Empieza a colaborar con Avuelapluma en una nueva etapa. ¿Qué podremos encontrar en su sección “Dana o la luz detenida”?


Quien lea mis poemas, leerá vida, hablaré del amor, del compromiso social con los más desfavorecidos, con la tierra. Hablaré en suma de la vida.


¿A qué poeta admira José Cercas?


Admiro a cualquier hombre y mujer que es capaz de ponerse a solas delante de una cuartilla en blanco para dejar plasmados sus sentimientos.


Pertenece a una familia de escritores y políticos. ¿Hay alguna semejanza entre ambas?
Supongo que la educación sobre los valores que nos han dado, no hablo de izquierdas o derechas, hablo de sentimientos.


21/06/10

domingo, 13 de junio de 2010

Pesadilla (los 4 jinetes del apocalipsis)





Allí están, ellos, los difamadores,
los viejos jinetes del llanto,
los ácidos jinetes de la lluvia.
Con sus bocas de fuego advierten al miedo,
que la risa muere bajos sus férvidas espuelas.
Entonces… ¿Qué ocurre?,
que cientos de individuos abren sus fauces,
y que, en sus seniles dedos, danzan las uñas ensangrentadas;
ocurre que el agua es presa del barro
y los corruptos gusanos desfilan desnudos en las aceras;
entonces la estupidez coacciona al inocente.
Es el último recurso de la rabia;
son los pájaros de la ira que se posan
en las rama de los árboles del fuego.
Yo quiero despertar de este sueño que me aterra,
salir a la calle y respirar el aire que evoco
y jugar con el verso a inundar las paredes,
con el color de suspiro que afirma mi existencia
con el color que la tierra intuye la paz;
y que no me importen ni la primavera
ni el melancólico otoño de las hojas y sus vientos.

viernes, 11 de junio de 2010

Porque tú me miras





Yo escribo
porque el suspiro agita su cola de viento;
porque, en el mar, se sigue
estrellando la bruma impenetrable.

Escribo porque tú me miras.
Escribo porque así lo precioso
desde la profunda exposición de un beso;
porque la vida sigue buscando tu inocencia
en los recónditos lugares de la derrota.


Yo escribo porque en mis venas fluye
la infiel juventud que, dormida, espera
en el arcano baúl del instante.

Escribo porque te miro.
Escribo porque así me lo pide el aire que exhalo,
los ojos con los que observo la heredad,
donde palpitan, serenos, los corazones;

Escribo porque, en tus labios, intuyo
el agua que combate la sed de estos versos,

Yo escribo
porque, tú y yo nos miramos.