
Digo tierra y digo
hombro contra hombro,
surco que se abre en el barro,
flor que en su declive
reconoce que ha vivido.
Digo tierra y digo tacto que pretendo,
digo que te quiero todos los días,
que la luz besa mi frente
y que tu agua humedece mi garganta
Digo polvo que genera un huracan silente,
una raiz que pronuncia su casta de madera;
y vuelvo a decir te quiero.
Porque digo tierra y digo
que me ha parido,
que ha moldeado el fruto que tomo
y el aire que exalo.
Y así digo tierra y digo: "
Yo soy tu hijo"






