domingo, 31 de mayo de 2009

EL TIEMPO

Un día el tiempo me dirá “para”
y yo dormitare bajo los ojos de la noche,
en una esquina al lado de los siglos y la poesía.

Y yo pararé en la tierra desnuda
el tiempo besará mi fragancia inmóvil
y retornarán mis labios al silencio
pues de la nada vinieron
de la nada enamorada…

miércoles, 20 de mayo de 2009

LA PRIMAVERA TENDRÁ TUS OJOS


Alguna vez la primavera tendrá tus ojos,
ansiosas abejas libaran las lágrimas
y el néctar caído de tus labios.
Cuando tus besos abran su perfecta simetría,
el deseo, canción pura que la noche esconde,
rubricará tu destino de luna llena
y tú te reirás y de tu risa germinará la vida.

Algún día la primavera tendrá tu cuerpo,
te besarán los lirios en las quebradas,
llenaran de miel tu cintura
las montañas cubiertas de luz,
la lluvia te vestirá de bruma y tules
y besarás la tierra que dormita bajo tu pecho.

Alguna vez la primavera se hará eco de tu presencia,
de ti nacerá la vida en forma de claveles,
te vestirás de albas y de trinos
cuando el brote tenga tus ojos
y tu cuerpo la savia natal de tu figura;
porque alguna vez tú serás la primavera.

viernes, 15 de mayo de 2009

A mi padre Elegía segunda






Padre mío, la tierra no te invoca,
no crecen los lirios tras tus párpados,
el barro no quiere besar tu arquitectura dormida. No.
Porque tu eres el rayo que al hombre cubre,
el musgo que cede sus labios a la piedra
y el ala inmóvil de un beso perdido.
Ya validó tu estatura, el firmamento
y te imploran, todas las noches, los astros
porque tú traes la luz y un suspiro
en manos invisibles,
padre mío, hoy te pienso;
heme aquí ante los recuerdos.

martes, 12 de mayo de 2009

Firmando libros en un centro comercial de Trujillo (Cáceres)


Todo eres tú


Todo me recuerda a ti,
las fuentes junto al camino,
los álamos que pueblan el bosque
y la luz que atraviesa tu piel
besando los labios del recuerdo.
Todo eres tú;
el otoño que cuelga desnudo en la mañana,
la soledad lamiendo el néctar de tu boca
mi corazón resuelto ante la pena que me exalta
y estos versos forjados a la vida.
Todo me recuerda a ti,
pues hay barcos surcando los mares del llanto
y ángeles que dibujan nubes azules en mi memoria,
cuando escribo tu nombre en el aire
cuando la tarde invoca tu sonrisa.


viernes, 8 de mayo de 2009

TU LO SABES

Yo te espero en las hojas
que, escritas, se abren entre tus pechos - y tú lo sabes-,
en las paredes donde cuelga la memoria.
Te espero porque tu voz sube hacia los aires,
para que tus labios se pronuncien por mis labios.
Yo te espero -y tú lo sabes-
en la estancia donde mora una copa vacía,
un violín dormido y el jazmín que muere en soledad.
Te espero en el te quiero,
en las zapatillas que bailan sobre los relojes,
en la historia que anda buscando melancolías,
por los hoteles bravíos de Extremadura -y tú lo sabes-
tú sabes la elevación exacta de mis manos abiertas,
mis ojos pronunciando azules imágenes en las retinas,
la suavidad del llanto en continuo retorno
y mis labios en la espera de tu lengua -y tu lo sabes-
Me amas y no me amas, -pero acaso tú lo sabes-
me tiendes una mano, que eléctrica,
se forja en pantallas encendidas
y me sometes a la pena que emerge de montañas distantes,
mares y zapatos; distantes. -Porque tú lo sabes-
Tu sabes el trabajo del verso cada día
bajo la sombra amada de la fotografía.

sábado, 2 de mayo de 2009

2 DE MAYO DE 1.808

Desde la boca llegó el grito a revelar la ira;
el hombre esgrimió el rostro de la sangre,
y de nuevo el hombre mato al hombre.
¡Agonía en las calles y en los barrios!;
¡Agonía en las tumbas abiertas y en los pechos del hambre!;
surgió el terror vestido de viento,
el día afiló sus navajas de furia;
mujeres y hombres comparecieron ante la rabia,
llegaron desde las azoteas,
desde los balcones, desde las hojas verdes de la primavera.
Y ellos… ¡Oh malvados guerreros hambrientos!
¡Oh salvajes fieras del combate! …
levantaron sus sables al viento y la sangre
y el hombre volvió a matar al hombre.
Dueños fueron de la longitud que esgrime la espada,
de las cabezas huérfanas que somete la tierra,
y de la sangre que emana deshojada. Pero…
cuando el ciudadano rompió la tierra con el puño del aire,
ellos besaron el polvo dorado de la lágrima
y quedaron en el surco para siempre muertos.
en las aceras sus cuerpos mutilados,
bajo el dorado sauce sus uniformes,
y sobre ellos, la tierra, la voz del acero,
la sangre en saliva seca,
y los ojos que nacen fuera de la órbitas;
la muerte acunó barbas ardientes,
manos quemadas en las sombras,
porque mujeres y hombres murieron bajo la furia desbocada.