viernes, 17 de mayo de 2013
CANTO A LOS IMBÉCILES QUE NOS GOBIERNAN
En el principio los imbéciles fueron el corpúsculo del átomo,
después un río de ellos, construyó la historia,
luego un manantial de imbéciles quiso gobernarnos...
...y lo consiguieron,
mientras, los poetas inventaban la primavera,
mientras, los poetas buscaban en el barro, la razón de nuestra existencia.
Desde entonces, un río de imbéciles nos gobierna,
ellos, los imbéciles, nos dieron alas para inventar la palabra tirano,
la materia fuera del átomo,
la espada y el fusil que amortaja al inocente.
También, en aquellos tiempos, fueron inventados,
el tanque y los bombardeos al son del grito.
Desde entonces, nos gobiernan los imbéciles,
cuando el poeta buscaba la lira detrás de las nubes,
y pintaba de azul los hocicos negros de los gobernantes.
Por todo ello, gobiernan los imbéciles,
desde las cadenas y el hambre,
desde aullidos y el dolor de la víctima,
desde que, el no imbécil, contempla el paisaje
y pinta con primaveras, las oscuras puertas del averno.
Desde entonces, nos gobiernan los imbéciles.
Los imbéciles son los seres del resuello,
rumian en el aire y lamen el lingote de oro.
Los imbéciles inventaron el hambre y los territorios,
suyas son las definiciones de la materia,
las televisiones, los móviles y las resacas.
Suyas son las casas vacías,
el pan que ya no alimenta la risa
y el sabor amargo de las hipotecas.
Desde entonces nos gobiernan los imbéciles.
¡¡¡ Los imbéciles, los imbéciles!!!.
Los imbéciles nos gobiernan desde entonces.
miércoles, 15 de mayo de 2013
DUERMES
Duerme la tarde:
El crepúsculo emprende su viaje en los cristales de los escaparates, y como si de una cinta de luz rojiza se tratase, va delineando sus tonos estivales en las aceras. Junto al mar, las casas perfilan se horizontes marítimos.
Duerme la voz antigua del agua:
Se va, deshaciéndose en espumas, acaricia las arenas de las playas, y como si del ciclo natural de la vida se tratase, se pierde en la lenta eternidad de las cosas.
Duerme el verano:
Los besos que nunca te di, van en busca del recuerdo que tengo de tu boca y como si de un baile de labios se tratase, duermen, para siempre, en la inexorable brisa del recuerdo.
Duerme en el verano tu voz de medianoche:
Te perfilas bajo las aguas y prosigues tu camino de sueños.
Y como si de un canto al amor se tratase, duerme, en tu sonrisa, lo que tanto hemos sentido.
Duermes, duermes, duermes…
José Cercas
viernes, 10 de mayo de 2013
A todas las mujeres que luchan contra el cáncer de mama
Entrego este pañuelo para el combate.
A todas las mujeres que luchan contra el cáncer de mama.
Y cuando me di por vencido,
cuando ya no creía ni en nada, ni en nadie
para seguir en el camino, te encontré a ti,
agitando tus alas de Fénix sobre las cenizas,
con tus ojos cubiertos de limo
iluminados por la vida.
Con los labios de la aventura
iluminados, también, por la vida.
Con cadenas y anclas, dueñas del hierro,
aferradas a las duras piedras de la vida.
Déjame, por tanto, besarte desde este poema
que recorre la brisa y la penumbra
con la lucha diaria por mantenerse en el aire,
con el contacto de sus versos,
buscando unos ojos cautivos
en el décimo horizonte de la osadía.
Déjame, por tanto, observarte desde este aguacero:
¡Oh, paloma sideral!
¡Oh, águila imperial que se prepara para el combate!
¡Oh, fuente de la tierra!
¡Oh, manantial donde se agita la tristeza!
Déjame que te observe desde este aguacero:
Desde este paisaje que nos ocupa.
Desde la tosca heredad que nos entrega
su rostro de barro.
Desde la existencia común de los mortales.
No creía en nada ni en nadie
y te encontré, a ti, cubierta de vida.
Poema: José cercas
Fotografía: Fran de la Cruz
Modelo: Saray
martes, 7 de mayo de 2013
LA CIUDAD
LA CALLE
Sean estas, las palabras que te entrego:
las calles en las que reconozco
el suspiro que se posó en tus labios.
La llave encantada de mi casa en las nubes.
Sea esta mi voluntad de caminarte.
LA CIUDAD
Sean estas, las torres del viento donde se posaba la tierra:
la ciudad que parpadea bajo tus sombras,
el niño que fui, la niña que te cobija
que juegan a quererse en las esquinas.
LA PAREJA
Sean, pues, tus manos junto a las mías:
tu vocabulario junto al mío,
sea la justa pronunciación del verbo “amar” junto a nosotros.
LA NOCHE
Sean estas, todas las noches en las que libe tu nombre
como a un jazmín, como a las noches azules de la primavera.
CONCLUSIÓN
Sea esta, si así lo pretendes, mi manera de quererte
José Cercas
Foto de Fran de la Cruz
sábado, 4 de mayo de 2013
Algunas de mis presentaciones por España
Señor mirindungui,
yo hago presentaciones porque la gente va a verme.
A usted no va a verle ni los del tiro de piedra.
De modo que métase en sus cosas y le irá mejor.
Ateneo de Mairena del Alfaraje
Palcio de la Isla
Biblioteca "Delgado Valhondo" de Mérida
Biblioteca Municipal de Requena
Salón de actos de Bicorp. (Valencia)
Casa de las provincias (Sevilla)
martes, 30 de abril de 2013
Para los escribidores del cuchillo pastelero
Hablando de futbol, no sé
en qué división se creen que
juegan algunos patéticos personajes de la parafernalia literaria de Cáceres.
Pero lo que sí sé, es que tienen la boca muy grande y la
envidia “esa señora del ceño fruncido y lengua viperina” muy alerta.
Señor mío:
Siga usted tirando piedras familiares y controle su sonora
estupidez que torres más altas han caído
y cumbres más borrascosas he escalado.
Amén
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