viernes, 31 de diciembre de 2010

¡Así es mi patria!






¡Así es mi patria!
Una hoja que a fuerza de existir
cae derrotada en el otoño,
donde los caprichos duermen para siempre,
un río que canta con la voz de un niño,
las carretas seduciendo madrugadas,
mientras bailan azules en los caminos
y a lejos almendros ingrávidos que abaten
sus frutos para besar la tierra,
trigales que alzan sus espigas doradas,
pues sueñan con divisar el mar
y navegar en veleros de aire, libres de cosechas,
Caballos que van al trote cubiertos de rosas
y jazmines que cantan en las ventanas,
las tardes se asoman por los márgenes
y traen entre los labios amores escondidos,
cuando el crepúsculo pinta de ocre el horizonte.
Mi patria no tiene color de batalla
ni tocan a fuego, ni a retiro,
las campanas del viento
y no nacen panes debajo del hambre.
Mi patria es mi corazón, la voz libre del beso
y la vida con que te sueño.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Un nuevo día





Despunta un nuevo día,
en la calle, el mismo vendedor de voz rota,
sigue vendiendo su fruta , por las puertas dormidas,
el pájaro alza sus alas y las expone
al mismo aleteo de costumbre,
sin embargo, es otro día,
más maduro, más viejo y derrotado,
los ojos nos son la fuente de la vista por serlo
sino por decirme que la vida está pasando,
sino por ver como la luz atraviesa los visillos y besa el suelo,
y al torpe perro que agita su cola en las calles desiertas.
Es otro día, igual a tantos, envejecidos,
mis manos se deslizan entre las tintas y las hojas;
ya sé que en otros días, acaso como este,
ellas, me anunciaban su contorno,
la suavidad de su cuerpo desnudo;
el tiempo se va acercando y me advierte su presencia…
tal vez donde dije igual, quise decir diferente, quise decir perdido.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Cuando la sonrisa cae




Cuando la sonrisa cae,
llueven las noches;
los astros van en busca del vacío
y las caricias incompletas esperan
al céfiro amante que, Eros, delata.

Cuando la sonrisa cae,
bajo los párpados, las miradas, cumplen su condena,
se amontonan las páginas que mima la poesía
y torna, el verso, a definir la lágrima
que no encontró su eterno amparo.

Cuando la sonrisa cae,
se acarician, en la noche, los cuerpos desnudos,
la vida se hace trémula,
la tierra y el temporal danzan en silencio
y caen los frutos que dormitan
en los profundos ojos de los adjetivos.

Cuando la sonrisa cae,
palpita la vida bajo las sábanas del aire
y es, entonces, cuando los enamorados
buscan los besos dormidos;
aquellos que nunca se dieron…
¡cuando la sonrisa cae!

martes, 21 de diciembre de 2010

Escribidme, pues, en las noches de lluvia








Había estado lloviendo toda la noche...
los valles se cubrieron de abrazos
mientras los astros iluminaban el vacío de las lenguas
y los caballos, al galope,
llevaban en sus crines, dormidos, los besos.

Puede que esta noche vuelva a llover;
el agua amamanta la luz del alba,
los árboles surgen de las sombras,
mientras, las parejas, en su abrigo,
siguen besándose,
los animales con nombres lunares
se deslizan cantando bajo ventanas abiertas,
y las banderas danzan con los gentiles
en sus mástiles de esperma.

Escribidme, pues, en las noches de lluvia,
bajo pechos que inundan la tierra,
que la humedecen cuando se besan en el “ te quiero”.

Escribidme, pues, en las noches de lluvia,
leeré vuestras estrofas en las entrañas de un suspiro
y combatiré con el agua,
por la palabra que llueve, en una lágrima.

domingo, 19 de diciembre de 2010

A mi padre, a mi hermano. También en navidad, con nosotros



Sé que en el tiempo yaces, padre,
que la muerte posó su fría guadaña en tu costado;
sé que ya no eres la flor de la sementera,
en la cual, el néctar imploraba tu justo brote;
se, también, que fuiste
el trigo en su amarillo renuevo de espiga;
por ello yo vengo esta noche, desde mi soledad,
a escribir tú nombre con tintas que tienen el color del lamento;
sé que hablaste a mi hermano
y le contaste de como las estrellas
a diario brillan
bajo tus fragmentados ojos de lunas,
y que, a los lejos, duermes en sus tálamos de nubes,
que le narraste de los hombres y las mujeres
cuando buscan el pan con las manos de la vida,
cuando laboran las rotas sedas del aire.
Padre mío, hermano mío,
vosotros que habitáis el alba y las estaciones,
llenad de esencia el jardín de mi casa,
entregadnos, si podéis,
el fruto que viene, ladera abajo, buscando el poema,
-que yo esta noche os escribo-,
y habladnos, desde las voces perdidas,
porque aquí la vida aún reclama vuestra esencia,
en esta tierra que nos llena las entrañas de oxígeno
en esta tierra en la que os exigimos.
.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Las dos orillas. Del libro "los versos de la ausencia y la derrota"



Desde mi ventana el ancho pecho de mi tierra
juega con las bocas y con las lenguas.
Yo, en esta orilla y, en medio,
el océano donde fructifican las tormentas.
Tú, en la otra orilla y, en el medio,
el mismo mar y las mismas tormentas.
Y el hijo en las dos orillas…
Pero, a lo lejos, el mar de las tormentas.
El tiempo no dispara labios sin palabras
porque entre tú y yo ya no queda nada…
¡ya no queda nada!

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Poema de amor. Del libro "los versos de la ausencia y la derrota"



Tu lo sabes

Yo te espero en las hojas
que, escritas, se abren entre tus pechos - y tú lo sabes-,
en las paredes donde cuelga la memoria.
Te espero porque tu voz sube hacia los aires,
para que tus labios se pronuncien por mis labios.
Yo te espero -y tú lo sabes
en la estancia donde mora una copa vacía,
un violín dormido y el jazmín que muere en soledad.
Te espero en el te quiero,
en las zapatillas que bailan sobre los relojes,
en la historia que anda buscando melancolías,
por los hoteles bravíos de Extremadura -y tú lo sabes
tú sabes la elevación exacta de mis manos abiertas,
mis ojos pronunciando azules imágenes en las retinas,
la suavidad del llanto en continuo retorno
y mis labios en la espera de tu lengua -y tu lo sabes-
Me amas y no me amas, -pero acaso tú lo sabes
me tiendes una mano, que eléctrica,
se forja en pantallas encendidas
y me sometes a la pena que emerge
de montañas distantes, mares y zapatos; distantes.
-Porque tú lo sabes-
Tu sabes el trabajo del verso cada día
bajo la sombra amada de la fotografía.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Alégrense






Alégrese, acaso, la tierra con su aroma de agua,
de ver al viento cubrir el cielo en su largo viaje,
de ver a una nube y a un jazmín asido por la cintura.

Alégrese también tu pelo y las noches
y las fuentes de fría piedra,
cuyos surtidores tengan sus caños de bronce
orientados al poniente de tus labios.

Alégrese la patria del suspiro,
las horas que caen dormidas en los silencios,
aquellos que arden en las bocas sin vocablos,
pues los tiempos deshojados siempre caen buscando la tierra.

Alégrense los algodones blancos de las manos,
los pasos del niño y la madre alondra,
cuando vuelve su nido a la existencia
y la mar callada y el vientre de la tarde.

Alégrense los gladiadores que combaten por una lágrima,
así, las manos, no tomarán las forma de la espada;
la hiedras, que, vencidas trepan hacia el fuego,
para que los cuervos no granen en las ramas de la risa,
para que la tristeza no haga mella en las parejas,
que, juntas juegan a abandonarse en los besos y en el barro.

Alégrense las semillas que germinan en mis palabras y tu voz
por las sombras rotas de las esquinas,
para que la canción que al oído me cantan
siempre lleve entre en sus estrofas tu cálida imagen.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Pienso en la tierra "Una protesta ante la sublime hipocresía de occidente"


"Una protesta ante la sublime hipocresía de occidente"

Pienso en la tierra,
en el aire puro que invade mi coraje;
y no en el hombre
que desciende a la curvatura de su espalda,
ni en los párvulos harapientos
que pueblan las calles del orgullo.

Pienso en la tierra, sin términos,
donde todas las flores crecen
con el aroma de la madreselva;
donde hombres y mujeres
tocan las palmas del alba y el júbilo;
y no en los parados
que llenan las calles y lloran noches.

Pienso en la tierra,
en el viejo olivo
que, a pesar de todo, sigue madurando
su sabio tronco en la historia,
en el ganado que pasta atardeceres,
y en la cosecha que eleva la espiga
a la tarea del pan;
y no en esa tierra
donde se muerde el polvo del combate,
donde la minas siegan
las manos y el aura de los efebos..

Yo pienso en la tierra donde el rocío
tiene el calor de la risa, al abrigo de los hogares;
y no en la otra del árbol sin fruto
¿Para que pensar en lo que no florece?

jueves, 9 de diciembre de 2010

A Trujillo. Del libro "los versos de la ausencia y la derrota"





Del granito silente, el de la leyenda,
golpeado por el ocaso
y pulido por la mano de la amargura…
nacen, orgullosas, las ciudades;
se alzan desde la tierra hacia el infinito,
hacia el espacio que mece el miedo,
hacia el aire que emite
la palpitación de los siglos;
surgen de las piedras abiertas,
la historia terrible de las espadas,
aceros que fueron imposibles para la vida;
el hombre jura lealtad a la muerte
y cumple con ella promesas de sangre;
la piedra, entonces, se vuelve gigante
y en su ceño se cincela el obelisco,
donde la historia posa su memoria,
donde el granito duerme
en la evocación sublime del tiempo.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Despedida, del libro "los versos de la ausencia y la derrota"




Que así sea;
que se pudra el tronco en la dehesa distante,
que la carcoma tome de su pecho la savia dormida,
que los leñadores quiebren sus ramas,
y que la hiedra trepe desde sus entrañas infinitas.
Que así sea;
que el olvido te cubra de musgo y hierba,
que una amapola sola surja en tu mejilla,
y que un árbol naciente absorba el zumo de tu boca.
Que así sea, porque así está escrito,
ya que la vida como el amor es parte de la muerte,
ya que el amor como la muerte es parte de la vida.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Aclaro "Del libro los versos de la ausencia y la derrota"

Aclaro que tus labios no son míos,
no los entiendo como tales;
que tus ojos, nocturnos e hirientes
no me pertenecen; cabalgan la noche.

Aclaro que no reconozco tus pechos de miel,
natas azules de olor a mazapán
y mares salvajes;
no siento ni su sonoro tacto,
ni su fruto oculto.

Aclaro que no es mi boca semilla de la tuya,
ni tu abrazo rompió mi noche,
ni tu gemido el alba presentida.

Aclaro, por fin, que no me has pertenecido,
que mis manos ya no tejen con tintas apenadas;
bajo la lengua se quebró el beso,
cuando apagué la luz
y un poema perfiló el último “te quiero”

viernes, 3 de diciembre de 2010

Poetas para el Siglo XXI

Este poeta también en la antología poética de Fernando Sabido, Poetas del siglo XXI .Un honor.




http://poetassigloveintiuno.blogspot.com/2010/12/2269-jose-cercas-dominguez.html

miércoles, 24 de noviembre de 2010

El poeta a los depredadores del verso







Hay en algunos sectores de la sociedad, ciertos depredadores del verso al acecho del poeta, y cuando este está confiado, le clavan sus garras y le roban sus obras sin ningún miramiento.

Esto suele ocurrir cuando aún no eres muy conocido, así será más difícil localizar su escarnio. Suben dichas presas a sus míseros árboles, (foros y demás páginas de internet, que no se preocupan de averiguar si estos señores son los verdaderos autores de la obra) digo que las suben a dicho sitios y, la exponen como propia.

Por todo ello y con mucha rabia, escribí este poema, que la red mundial de escritores en español puso en su primera página contra el plagio.

Aquí os dejo mi lucha y mi furia.



Ellos,

los que sacan de paseo su más fiera mediocridad,

los que rugen desde sus gargantas enajenadas,

los genios de la nada que el improperio viste con los colores

que la ira reconoce en el instante.



Ellos,

que te besan con el fuego salvaje de sus infectas tintas,

tristes bestias que no alcanzan

a desgranar el fruto para sementar la tierra

ni a levantar el pan y cosechar el beso,

pero te hieren pues ese es su destino de sierpe.



Ellos,

que salen al paso del poeta

en las llanuras cubiertas de miel

y que hunden sus garras

en el néctar que la palabra liba,

mancillando su raíz virginal.



Ellos,

los todos poderosos señores de la miseria,

vienen rompiendo los sueños

que los enamorados posan en las esquinas.

Yo combato su incompetencia desbocada

con las armas que al poeta defienden,

con mis versos, hoy vestidos de guerra.

martes, 16 de noviembre de 2010

Cuenta conmigo




Cuenta conmigo para sentir
que aún tus ojos contemplan el alba,
para devolver a la tierra su barro iracundo,
para decir que no, cuando sea preciso,
o para beber en las fuentes el iris perfecto del vocablo.

Cuenta conmigo;
he aquí mi mano temblorosa,
mi escritura partida en trozos elementales,
los lápices robados a la sombra de mis versos;
he aquí las noches tras los días,
la luz cuando dormita en mi costado,
o las estrofas cuando limpian impertérritas mis heridas;
he aquí los vientos,
las calles cubiertas de partituras
y los mazapanes ocultos por los labios del deseo.

Cuenta conmigo, por tanto;
si me necesitas, iré a tu encuentro,
y si bajo tus palabras emerge aún el hombre libre
yo te entregaré estos versos que se gestan
con la tinta de mis manos
y el silencio que habito.

Cuenta conmigo para llenar de libertad la tierra,
para sentir cada día que aún existes,
para sentir la risa de los otros en tu risa,
para que te quede tiempo de ver crecer el fruto
y para que siga latiendo aquello en lo que aún creemos.
Cuenta conmigo, amigo,
¡cuenta conmigo!

lunes, 15 de noviembre de 2010

Que estos versos no sean en vano





Este poema lo escribí con una dedicatoria concreta, "Carta abierta a Ingrid Betancour", pues creo en la libertad de los individuos y, en aquel entonces, me parecía que. ella encarnaba esa lucha. Hoy ya no lo tengo tan seguro y, por ello, cambié algunos versos para adecuarlo a un grito por la libertad de todos aquellos que estan encerrados, simplemente por pensar diferente al brazo ejecutor.

Que estos versos no sean en vano

En esta casa sin memoria, entre estas paredes azules
donde cuelgan, en pinturas inertes, caballos al galope;
donde a los hombres les nacen lágrimas en los ojos,
un monótono suspiro
y palabras que surgen ya cansadas;
en esta casa, digo, en estos barrios en los que moro,
te escribo versos sosegados,
flores que amanecen moribundas en los jardines del tiempo,
y malezas frías que mueren maldiciendo su existencia.
En vano te escribo, en esta soledad,
para que tu voz comparezca ante el júbilo;
para que el fusil, amigo de la muerte,
comparezca ante la derrota;
para que el machete que rompe canciones de amor
comparezca, preso, ante la vida.
En vano te escribo figuras en los párpados,
en las ondas que viajan por ojos yermos.
Te escribo para que, en tus mejillas, crezca
el sabor tierno del contacto,
para que, en tus manos, germine la rama del olivo
y que la vida te derive hacia la paz
Te escribo para que estos versos no sean en vano,
para que llenen, de aire, tu libertad, la mía
y la de cada individuo cuyo único delito
sea sentirse libre y vivir por ello.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Canción del emigrado






Canción del emigrado
A mi amigo Paco García de “Amigosdaveiga”
en el recuerdo de su padre y el mío.


Aún recuerdo el trillo
cuando, melancólico, entonaba
su chirriante plegaria por la era...
Roto, hoy, aguarda, bajo el viejo portón,
que el tiempo le infiera su penúltima herida.
También recuerdo al ceñudo panadero
amasando el pan de cada día...
Pero ya, senil y enjuto,
refresca su vejez en la taberna.

Recuerdo la maleta que, triste,
esperaba, en cualquier andén perdido,
a que alguna vieja locomotora
remontase la colina...
Ahora ya no bailan decrépitos vagones,
al son de tantos pueblos y vientos.

Cuántos recuerdos, prendidos
en mi cansada retina,
salen en busca de otros tiempos
en los que, la labor y los jazmines,
evocaban el sabor y el olor de otras tierras.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Mirad. Del libro "Dana o la luz detenida"






A mi amiga Silvia Occorso, siempre

Mirad la tosca montaña
cuando recorre el horizonte con su velo de nubes
y, en sus laderas, mirad las fuentes
arrullando los ríos como madres primerizas

Mirad el fondo cristalino del agua
y veréis el guijarro, cincelado
por el suave movimiento de la tierra.

Mirad el árbol vetusto
que, suspirando, unge
los pasos con sus sombras;
y mirad las flores cómo brotan sobre
las ascuas vencidas del tiempo.

Mirad las calles cubiertas de bonanza,
los jazmines lamiendo rejas crepusculares,
y las farolas anunciando
que estos son los días de la risa..

Miradlo así, como yo lo relato,
y sentiréis que es cierto esto que os digo,
porque lo que se afirma con los ojos de un te quiero,
se acaricia con el tacto de la vida.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

A todos los padres, a todas las madres, a los que vendrán y a los que fueron







Naciste

Del barro certero que moldea la semilla

te hiciste hombre;

como tal bebiste el agua,

comiste el fruto,

respiraste tiempo en palabras veladas,

de ese modo llamaste a la puerta del alma

y te abrió una mujer vestida de alegría;

la besaste en el lecho prohibido

donde el viento gemía constelaciones de amor

y, como tal, la vida se hizo eco de aquellas pronunciaciones,

de ello nació el hijo y se hizo hombre…

así imparable la existencia te besó en cada nacimiento.

Naciste y, como tal, te hiciste vida.


Del libro "Los versos de la ausencia y la derrota" Editorial Vitruvio

viernes, 29 de octubre de 2010

Sigue camiando del libro "Dana, o luz detenida"


No mires atrás, sigue tu camino,
deja en labios pretéritos
la efímera sílaba que quebró tu nombre
Da un paso más, y otro; tu puedes
deja que la huella alimente la escarcha,
escribe sobre los vocablos de cada individuo
que estás aquí, que aún resistes las embestidas.
Vive amigo mío,
deja en tu boca la fiel escultura de un beso,
pues aún te queda en su comisura
los restos de la risa.
Vamos, camina, busca entre tus semejantes
los ojos venideros de la amada,
y cuando respires, que el oxígeno,
cante en tus pulmones.
Y cuando lo hagas, amigo mío, ama con todo tu aliento,
y así, cuando llegue tu hora, sabrás que has vencido.

jueves, 28 de octubre de 2010

Las Calles, del libro "Los versos de la ausencia y la derrota"



Mis calles, ¡ay!,
no son las de antes; tienen hambre,
navegan abandonadas de besos
y se consuelan mirando
un océano de ventanas vacías.
Tus calles están alerta,
pincelan la luz
con sus largas trenzas de sombras;
ya atardecen en las terrazas
donde tiritan las antenas frías.
Nuestras calles de entonces lo invaden todo,
afónicas rugen con su olor de alquitrán
y tienden sus manos para escribir en el viento
que todo es un sueño de melancolía.
Calles que palpitan,
dejando pintadas en paredes diáfanas
el aleteo de los pájaros que trinan en árboles de acero
mientras la vida, busca el monótono tic- tac de los días.
Mis calles, tus calles, nuestras calles,
inundadas de luz y de viveza
nos amaban desde los tiempos
ya lejanos que amargan los adjetivos
y buscan nuestras voces en la lejanía.

lunes, 25 de octubre de 2010

Entrevista a Juana Corsina en la revista Zig-Zag.


En la fotografía se puede ver a Juana Corsina posando junto a una escultura que lleva sus versos. La escultura está en los jardines de San Francisco (Ferrol) y es un homenaje a las víctimas de la violencia machista.



http://www.zigzagdigital.com/personaje/juana-corsina-poeta


Juana Corsina, poeta “Lo más importante es que mis versos traspasen la página y lleguen al corazón de quien los lee”

Juan Corsina nace en Ferrol (La Coruña) en 1958. Poeta vocacional y apasionada, desde hace cuatro años difunde su obra en distintos foros y actos públicos, consiguiendo diversos premios literarios entre los que destaca el “IV Premio de Poesía sobre la Mar” en 2010. Es coautora de las antologías “Días de sol” y “Poetas en libertad” y ha publicado en solitario “Vaguadas del pensamiento” y “Ángulo Muerto”, éste último publicado por Alfasur y del que se sale a la venta su segunda edición. Coincidiendo con esta reedición Juana Corsina ha viajado a Extremadura, del 21 al 26 de octubre, para presentar su obra en distintos lugares de Badajoz, Mérida y Cáceres.

¿Qué ha supuesto para ti la publicación de tu segundo poemario “Ángulo Muerto”?

Conservo cuadernos llenos de poemas que comencé a escribir con tan sólo trece años, a partir de la muerte de mi padre. Estos versos fueron el desencadenante que me hizo comprender la diferencia entre lo que rutinariamente hablaba con las personas que me rodeaban y el sentimiento que, con un lenguaje diferente, se convertían en poesía. Explico todo esto, para darle el justo valor al hecho de que hoy, esta poesía que siempre ha viajado conmigo, esté al alcance de todos en forma de libro. Durante muchos años no leí a nadie mis poemas, fue algo íntimo y guardado tan celosamente que, sólo la familia, conocía mi necesidad de escribir. Hace cuatro años comienzo a exponer mis poemas y a dar recitales, desde entonces hasta “Ángulo muerto” hay un sueño secreto que se hace realidad, gracias a la Editorial Alfasur de Pinto.

¿Estás satisfecha con la acogida que está teniendo, tanto de ventas como de crítica?

Estoy muy agradecida a quienes han comprado mi libro y se acercan para decirme que han hecho suyos los poemas. Eso es lo más importante, que mis humildes versos sean capaces de traspasar una mera página de un poemario y llegar al corazón de quien los lee. Las críticas y las ventas son esenciales para caminar con “Ángulo muerto” y, ante mi sorpresa, están siendo muy generosos conmigo.

La temática de tus poemas es variada, pero hay un ‘leitmotiv’ recurrente, que es el tiempo y todo lo que su paso supone (la vida, los recuerdos, etc…).

Dentro del tiempo, se van escondiendo las realidades y los anhelos y sólo viajando en ese tiempo es posible encuadrar los sentires, de esos instantes que se han de reflejar en la poesía. Tal vez, por eso, mis poemas -sociales, de amor o, desamor, de vida y denuncia o simplemente de sueños- estén escritos desde la mirada implacable de ese “Cronos” que se hace dueño de la vida misma y reaparece siempre ese ‘leitmotiv’ que tan acertadamente citas.

Divides el libro en dos partes. La primera y más extensa es la dedicada a la poesía contemporánea, de verso libre. La segunda es lo que llamas poesía clásica, que responde a los cánones de la métrica y la rima clásicas. ¿Dónde te sientes más a gusto?

Entiendo la poesía como la melodía de los pensamientos, y esa cadencia es muy diferente en la poesía clásica y en el verso libre. Los poemas estróficos con métrica y rima, me apasionan en su concepción, no podemos olvidar que son la cuna y semilla del posterior verso libre, que nace con un sonido diferente y rebelándose contra las formas clásicas para centrarse en otras reglas que rompen- sirva la redundancia- las propias reglas poéticas. Por eso, he querido separar en “Ángulo muerto” estas dos estructuras; aunque, es obvio que ambas me llenan y completan a la hora de hacer poesía. Cuando me pongo a escribir, me llega ese ritmo y según el momento surge mi poesía de una u otra manera pero, reconozco que me siento más cómoda siguiendo las reglas de la poesía contemporánea.


José Cercas prologa tu libro y participa en tus presentaciones. Es, en definitiva, un valedor de tu poesía. ¿Qué está suponiendo para ti su apoyo?

José Cercas representa para mí la Amistad Poética., siempre ha habido entre nosotros una empatía a la hora de entender la poesía. Pepe fue quien me sugirió que enviara a la Editorial Alfasur mi nuevo poemario. Y, ahí está… La generosidad de José Cercas, contrasta con la competitividad, la rivalidad y el egocentrismo que se respira en muchos de los ámbitos del mercado literario. Qué un poeta de su categoría, a quien admiro profundamente, haya prologado mi libro, supone para mí mucho más que el recibir sus halagadoras palabras a mis versos. Pepe se ha implicado en mi libro, y desde su posición de poeta reconocido, me acompaña ahora en un hermoso periplo poético a través de Extremadura. Y junto a José cercas, otros grandes poetas y amigos como Antonia Cerrato Martín-Romo y Plácido Ramírez Carrillo, me acompañan en esta presentación. Con mucho orgullo puedo decir que José Cercas, además de un gran poeta es un gran amigo.

Este año has ganado el IV Premio de Poesía sobre el Mar. ¿Qué ha significado para ti este reconocimiento?
Para mí, supone el que se conozca en Ferrol - mi querida ciudad – mi poesía. Ya comentaba, al principio de la entrevista, que nunca había dicho a nadie que escribía poemas. Por eso, ahora que salgo con los versos en la mano y en el alma, me ha encantado recibir este reconocimiento por una entidad de tanto prestigio como es la SAF (Sociedad Artística Ferrolana) a la que daré las gracias personalmente en la próxima entrega del mismo.

Te mueves mucho en blogs y foros en Internet. ¿Qué crees que aporta Internet y las nuevas tecnologías a la poesía?

Internet es un espacio diferente y está suponiendo un avance en los conocimientos, aunque creo que se valora de forma insuficiente. El acceso a la información es instantáneo y encontramos una fuente inagotable de aprendizaje y de difusión, compartiendo experiencias en los foros y accediendo a importantes revistas virtuales. Desde mi perspectiva, observo una gran necesidad de comunicación e intercambio. Como administradora del foro “Poetas Universales” noto la imponente necesidad de muchos poetas de ser leídos. Y, como todo avanza, surge también la necesidad de una comunicación oral y por eso he creado una emisora de radio desde la cual se pueden escuchar los poemas recitados de autores clásicos y actuales. Creo que el mundo de Internet es “un gran mundo”.

Por último, ¿para cuándo tu tercer poemario?.

Ese tercer poemario ya está listo. Pero dejemos que “Ángulo muerto” disfrute un poco más de ese paseo que ha iniciado.

martes, 19 de octubre de 2010

Si ella quisiera mirarme





Si ella quisiera llevarme en su regazo,
si tuviera labios para besar mi frente,
o manos de barro con suaves y profundas raices
que supieran acariciar los cabellos blancos de la vida;
si ella levantase de las calles el verbo
y acercase, del fruto, su labio prohibido
a la boca hambrienta de los labios que procuro;
yo bebería su néctar,
escalaría sus montañas
y besaría sus pétreas cumbres
pues sólo entonces me sentiría hijo de mi tierra.
Si ella quisiera mirarme con los ojos del suspiro,
¡ay! si ella quisiera mirarme.

jueves, 14 de octubre de 2010

Desde mi aurora diviso la vida



Mira que en los labios no hay relojes,
ya no quedo a la hora en punto
en tus ojos de artículos enamorados;
ni subo a los campanarios para ver la primavera,
ni tañen las campanas por los días venideros.
Mira que el tiempo no para,
ya no se dibuja en los vértices de tus labios
el hondo verbo que te anuncia mi presencia;
no intuyo tu piel enamorada,
y tu doliente tacto me aparece ya relegado
a los versos rotos de las estaciones.
Mira que no veo tu figura retenida
poblar de nubes mis besos serenos
ni a tu furia de agua dejar
un arco en el iris de mis ojos;
no trinan los pájaros en las ramas del aire,
ni en tu brazos se agitan victoriosas las azucenas.
Mira que ya presiento tu pasado;
desde tu crepúsculo diviso el alba,
desde mi aurora la vida.

martes, 12 de octubre de 2010

La casa triste

http://digitalextremadura.com/not/3731/la_casa_triste/




La casa esta triste,
observa el viejo ladrillo que llora en la calle,
y la piedra que, cubierta de musgo,
esta tendida en el tiempo de una esquina;
con sus ojos abiertos,
los postigos cuelgan ya solos del asombro.
La casa está triste;
de un balcón cuelga una lágrima,
de otro, un día triste como tantos,
y penden sombras que dejan crepúsculos
en los ángulos abandonados de la tarde,
mientras una raída cortina danza en las arterias,
como si el tiempo cabalgase
en su amarillento lomo de hilo.
La casa está triste;
clavada en el lodo
recuerda viejos tiempos
cuando la algarabía venía
abriendo sus ventanales blancos,
cuando crecían en su jardín
flores de sonrisas enamoradas,
árboles en cuyos frutos moraba la risa.
La casa está triste
aquellos tiempos azules se perdieron
cuando la vida dejó postrado
al último de sus habitantes
y se perdió en las calles del sollozo
bajo el triste lamento de las campanas.
La casa está triste;
El silencio habitó el vacío,
lo cubrió de polvo y tiempo
y dejó, tan solo el viejo calendario
marcando para siempre los días pasados.

jueves, 7 de octubre de 2010

Intuyo (del libro, los versos de la ausencia y la derrota"



Intuyo en mi boca las sombra de un beso
en el letargo de la tarde que precede a tu ausencia,
y mis palabras que, en un tiempo enamoradas,
hoy abandonan la afonía que acalla mi voz
Intuyo las miradas huidizas que te evocan,
perdidas en el largo tic- tac de los inviernos;
otra generación que se hunde, otro amor
que se desploma, calladamente, en el ocaso.
Intuyo en tus pupilas las lágrimas que te invaden
y quieren poblarte antes de que la primavera
busque tu brote exacto en el centro de mi cuerpo,
antes de que tu manos cubran la longitud de mi cara.
Intuyo la risa sometida al rictus de mi presencia
la memoria alerta, dormida en la palabra que me abate,
un lamento que crece en el aire y un quejido,
pues está triste la voz con que me entrego.

martes, 5 de octubre de 2010

domingo, 3 de octubre de 2010

La espera de Manuel (De mi nuevo libro, los cárdenos versos de Caín)






La espera de Manuel

Manuel hace tiempo que se siente mal; no le gusta ya su trabajo y las cuestas hasta la empresa se le antojan cada vez más empinadas, más tristes, más llenas de esa neblina espesa y parda que le hacen ver los caminos con el color de la melancolía.
Por fin llega a su meta; no mira hacia atrás, ¿para qué?. Mientras se incorpora a su puesto de trabajo, no evita pensar en la hora de volver a su tierra fría, a su casa de campo llena de oxígeno y vida. Frente a él tiene a su jefe con una media sonrisa que se le antoja maliciosa, de esas que necesitan los pobres de espíritu para sentirse algo en la vida, de esas que te dicen “ves, lo poderoso que soy, ves como te amargo la existencia”
Sigue adelante, lleva la carga de los hierros que le han impuesto, pero sabe que sin él esta cadena de producción no funcionaría al cien por cien, porque todos los expedientes que sostiene en sus manos deben llevar calidad humana para que funcionen correctamente y eso parece que se les ha olvidado tanto a su jefe, como al recadero que lleva las herramientas de aquí para allá, como a los compañeros de otras secciones, que por buscar el agrado del señor de los anillos, tratan de desactivarle para que cada vez funcione peor, para que cada vez se le hagan más largas las cuestas.
Le imponen nuevo horario; su casa, cada vez más lejana; la sonrisa del jefe más maliciosa; el obrero de las carpetas sin ortografía, más guardián de ultratumba...
Aquí se cuece la tristeza, se palpa la ansiedad, y la mentira reina en cada esquina; Manuel aún tiene la esperanza de que la justicia actúe y el orden vuelva a su sitio y en esa situación, espera y espera…

lunes, 27 de septiembre de 2010

Poema recitado ayer en apoyo a Cáceres 2016







¿Quién acallará tu llanto de luna,

tu lamento de piedra milenaria?

¿Tal vez la sombra donde se tiende mi dolor,

donde la razón pena en la cosecha de las mieses?


Ciudad escrita en parpadeos,

ciudad de la espiga y el granito,

surgida del arte de los canteros

donde la hiedra esculpe la esperanza

de aquellas tierras del cóndor y los ponientes;

Ciudad musical, lágrima de los arpegios,

Golfines en las alturas donde maduran los sueños,

ciudad fundadora de soles,

torres que infinitas cubren los aires,

campanarios nacidos en los amaneceres,

bronces lanzados al vuelo.

Perpetua primavera te puebla de rosas.

Vuelve la tierra callada a parpadear

y Cáceres, ciudad de leyenda y asombro,

ante la historia, se detiene.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Septiembre






Septiembre, en mis ojos;

la esfera luminaria de poniente,

llora con sus colores pardos:

las campanas, elevan sus senos de bronce,

y convocan a los vivos para llorar el luto

por aquellos que el tiempo arropa.

Las vides, en sílabas abiertas,

pregonan la vendimia

y, postradas en la tierra, aguardan

a que el otoño las vista sepias.

Cuerpos envejecidos, desnudos,

besan los caminos de octubre

dejando atrás la risa amortajada

que murió con el iris almendra del verano.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Tras los cristales del frío





Ni mi voz, cuando circunda la tarde,
ni la efímera luz que habita en mis ojos,
pueden superar los muros que, con desdén,
levantas.
Bajo una lluvia de lágrimas
que empapa tierras brumas,
el tiempo baldío, en un instante,
me deja ver tu memoria, anegada,
en la perdida soledad de una caricia.
Ya no te señalo con el dedo acusador de mi aliento,
ni escribo tu nombre tras los cristales del frío,
no hallo timón que me controle el rumbo
ni tiño, con tus colores, la palabra inerte.
A ti te escribo estos versos,
a tus párpados que, sin memoria,
buscan, en la palabra abatida.
el recuerdo del último adiós,
mientras un suspiro me fuerza a seguir combatiendo,
a seguir llamándote entre todos los nombres
cuando apenas cruza la tarde ante mis ojos.

martes, 14 de septiembre de 2010

Canción para una despedida






Que así sea,
que se pudra el tronco en la dehesa distante,
que la carcoma tome de su pecho la savia dormida,
que los leñadores quiebren sus ramas,
y que la hiedra trepe desde sus entrañas infinitas.
Que así sea,
que el olvido le cubra de musgo y hierba,
que una amapola sola le nazca en su mejilla,
y que un árbol naciente absorba el zumo de su boca.
Que así sea, porque así esta escrito,
que la vida como el amor es parte de la muerte,
que el amor como la muerte es parte de la vida.

lunes, 13 de septiembre de 2010

A la historia de las ciudades. Como siempre a Cáceres.




Orgullosos guerreros llamaron castillos,
a las serenas fortalezas de historia y combates,
cuando sus almenadas torres vestían blasones
y sus álabes tocaban las nubes del vuelo
anunciando los años de hambre y muerte

Y al cruel metal le llamaron hierro
a aquel que fuera adalid de caballeros y justas,
que fijando su óxido en estratégicas ventanas
quebraban el pecho de la afónica piedra.


Evolucionaron los castillos y el hierro,
trovadores y juglares cantaron sus gestas,
cubriendo su historia de leyenda y romances;
ya no quiero escribir más de tu furia;
se que el tiempo te guarda, misiones de paz.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Utopía

La tierra se levanta,

abriendo el jazmín que tiembla, en suspiros,

sobre el sutil beso de los hombres;

y se fuerza por ser vuelo

en el tiempo de la alegría

y en un puño de cinco risas.


jueves, 9 de septiembre de 2010

LA INOCENCIA PARALELA (Se lo debemos)


A los niños del mundo que olvidaron la infancia a manos de la lágrima.
A ellos, a los que aún no han nacido.











¡Miradlos! Contemplad sus heridas,
sus cuerpos dorados por el alba y el trabajo,
escuchad sus desnutridas voces...

¿Quién forjará, en sus brazos, la algarabía,
la caricia o el beso de la madre?
¿Quién será cobijo para acallar sus miedos?

Deteneos un momento delante de los ventanales,
en vuestros mudos rincones, ,
en los escaparates y jugueterías.
Contemplad la tierra del martillo,
la de las lluvias aceradas, la del fuego…

Se llevan a los niños antes de haber nacido…
los despegan de la infancia y la alegría;
se llevan sus besos callados,
y sólo nos dejan sus olvidos.



Los niños de la guerra





En las calles del averno juegan los niños
con pelotas de trapo,
con ubres de tierra prendiéndose en sus alpargatas rotas,
los niños ríen en las trincheras.
Ya viene el color del fuego y la palabra prendida en la sangre,
y en las calles los niños juegan con lágrimas yermas;
un tanque, a lo lejos, ruge su voz de trueno.
¿Será que llegó el invierno?
A los niños los cubre el polvo y las pelotas vuelan ateridas;
debe ser que es invierno,
¡debe ser!,
y los niños abandonan sus juguetes en el fango.



Los niños de Gaza

Los niños de Gaza tienen hambre,
el miedo nutre sus gargantas;
tienen hambre.

Los niños de Gaza tienen sed,
beben llantos en los labios terribles del fuego;
tienen sed.

Los niños de Gaza tienen frío,
crueles los obuses explotan en los ojos del lamento;
tienen frío.

Los niños de Gaza tienen miedo,
velos negros los cubre el rostro;
tienen miedo.

Dadles el pan desnudo para el hambre,
el agua pura de los arroyos para la sed,
la manta que quiere ser sonrisa y un abrazo para el frío.

Los niños de la guerra tienen vida,
quieren vivir sin fusiles
sin sed y sin hambre;
tienen vida.



A los niños de Haití atrapados por los escombros y el fuego


Dejaron en la tierra el fruto del hombre,
la lágrima que, cándida, besaba la luna,
los ojos abiertos de los inocentes.

Dejaron sus manos quebradas sobre el fuego
que comen, muerden y mata
la doliente pena que hoy me embarga.

Quedaron inermes los juguetes de humo, atrapados en sus cunas,
con los ojos abiertos a la mañana
parpados izados al aire
en llanto desesperado;
ama y grita el hombre,
la madre pena y languidece
y ante el sueño eterno, su hijo, que calla para siempre.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Noche en blanco de Badajoz.. Poetas, tristes poetas





Poetas, tristes poetas. Allí estuvimos, apoyando hasta cuando pudimos, yo me hice casi 400 kilómetros para recitar en la concejalía de cultura, no me pagaron un duro, (no era esa mi intención, fui porque me lo pidió una amiga y con eso me bastaba), pero al menos uno quiere un respeto por los años que lleva ya en esto. Digo que me hice casi 400 kilómetros, digo que llegué sin cenar y digo que cuando entre en un buffet donde se estaban atiborrando de comer políticos y acompañantes, oigo que los poetas en vez de estar escuchando a sus compañeros, estaban comiendo. 4 horas de recital, un calor impresionante, sin cenar y cuando entras allí, oyes eso. Poetas, tristes poetas.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Cuarto Encuentro de Escritores por la Tierra




Cuarto Encuentro de Escritores por la Tierra que se hará, por primera vez, en España. Será en Cáceres, del 23 al 26 de septiembre.


http://www.escritoresporlatierra.org/

martes, 31 de agosto de 2010

Me dices





Me dices que no alcanzas a cobijar en tu pecho,
la quebrada luz de mi imagen,
ni a someter mis labios a los tuyos,
que todo es pasado, que todo es olvido.

Me dices que mi tacto se escapa
y que apenas puedes recordar,
aquellos lugares, donde tú reías con la risa de la vida,
donde, observabas, como magnánimo,
pasaba el horizonte.

Me dices que yo callo y que no retorno
a la profunda orilla del verbo amar,
con los labios de una juventud derrotada,
con las manos sosegadas de la memoria,
con los ojos que vieron un día, ya lejano,
tu cuerpo pretendido.

Me dices que no olvide, acaso, estos versos que te dispenso,
en el ingente papel del instante,
donde fluye, bajo la tinta, tu figura de antaño y su contorno.

Me dices que no me vaya todavía,
como si tu boca y la mía no supieran,
que todo lo que nos queda en esta ausencia,
son lugares pretéritos,
son tiempos vencidos.

viernes, 20 de agosto de 2010

Ser poeta







Ser poeta, es sentir cómo las palabras
surgen de la mente, inundan el centro exacto de las pupilas
y llenan una porción del aire que exhalas.
Ser poeta, es vivir en el poema,
y sentir que, cuando el amor llegue, necesitará tu presencia,
que, cuando la tierra proteste, necesitará tu evocación.
Ser poeta, es mirar desde los vocablos, los ojos de la amada,
y buscar en cada estrofa su beso preciso.
Escribir sobre como natura
abre los pasos de la tierra
y ver como la vida crece desde su vientre de barro.
Ser poeta es ser el brote sonoro de la primavera
que a fuerza de vivir, de nacer,
cree que todo viene de una caricia,
y que el tacto del enamorado
vale más que todos los cañones,
que todos los guerreros con sus uniformes de acero.
que todas las batallas, - sean por el motivo que sean-
Ser poeta debe ser, tejer y fijar
una bandera en la sonrisa del mundo.
Por tanto, hombre, tierra, quietud, beso,
amor acurrucado en los labios,
y árboles de cuyas ramas vuela el arcoíris,
quiero que me sintáis en este poema
porque así, seré poeta

domingo, 1 de agosto de 2010






Vuelves a partir desde otras tierras,
desde ese mar en calma
que nunca acaba, que nunca se conquista.
¡Ítaca está lejos!, ¡Ítaca está lejos!

Vuelves a partir desde el olvido;
ahora, agitas el pañuelo en la galera,
sobre el horizonte marino de un piélago indolente.
ahora, vuelvo a lamer la luz
que aún luce tu perfil lejano.

Vuelves a partir así, de esa manera invariable;
atracarás, posiblemente, en otras dársenas,
en otras hojas calladas, caerán mis versos
y la memoria de tu tacto
cantará en los arrabales de mis labios
como vela encendida en el frío de la noche.

Vuelves a partir, a solas,
como tú ya sabes partir de cada instante
y yo me quedo aquí, implorando
que tornen a mí los besos que no quisiste.

martes, 20 de julio de 2010

El viento





He aquí el viento;
la brisa marina sacude
la suavidad de la ola,
el cierzo cabalga por la colina
y baila con la espiga en el llano.
Es el aire que agita las plumas
del pájaro cuando remonta la mañana,
es el aire que lame suavemente la tierra
buscando la sonrisa del lucero desnudo,
la alegría de los enamorados.
Pero… no le castigues, no le llames,
no apartes la mirada de la forja de su ósculo,
o verás su ira levantar el vuelo
sobre la montaña donde descansan las nubes
y navegar por el mar del trueno y las tormentas.
No despiertes su encono impronunciable
o verás como la cólera de un dios aletargado
levanta, por encima de su pecho,
flores y jardines, casas y espejismos.
-¡Dejad dormir a Céfiro en su tálamo de brisa!-