martes, 9 de marzo de 2010

Que sea este mi homenaje a las mujeres trabajadoras


A mi abuela Leonor, a mi abuela Fidela
In memoriam
Las abuelas vestían de negro


Las abuelas siempre vestían de negro,
las recuerdo
comentando a la tenue luz de una bombilla,
cómo la risa se olvidó de sus labios.
Ellas levantaban sus laboradas manos,
sus dolientes cicatrices,
y sus canas cubiertas de abriles
para, rotundamente afirmar,
que habían vivido una guerra tras otra,
cuando vestían de azul, la existencia,
¡ay! sé que entre guerra y guerra,
vivieron sus contiendas;
vestían el luto del rosario
que todas las tardes de invierno entonaban
al abrigo de los braseros del picón de encina;
limpiaban de las calles el tosco oxígeno,
pulían con sus manos de acero, las losas frías de la patria,
pues llevaban entre sus dedos, la ruda escritura del trabajo.
Las recuerdo con sus delantales cenicientos
exponiendo sus penas bajo velos de seda.
Ellas, abuelas de antaño,
recogían sus moños del color de la lluvia,
en largas trenzas de soles y crepúsculos
y los cubrían con arrogantes pañuelos negros,
que tapaban los suspiros musicales de la tierra.
Recuerdo a aquellas abuelas.
¡Dios, como las recuerdo!

video

3 comentarios:

  1. Hola amigo
    Me ha estremecido de principio a fin este poema. Las imagenes que proyecta cada verso se clavan hondo en el corazon, que dificil debe haber sido vivir las guerras, una tras otra, esas mujeres fuertes, reacias y llenas de dolor en su alma, imagino cuantos seres queridos habran perdido para que vistiesen el luto eterno.
    Te mando un beso, bandido... casi me has hecho llorar.
    Te quiero mucho
    Vickie

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  2. Un retrato y un poema, José. Me hiciste recordar a mi abuela, que de mayor y ya en la 'capital', pasaba sus horas al sol en un banco frente al río. A veces la veía desde lejos y nada ni nadie transmitió más paz y serenidad jamás. La echo de menos.
    Un abrazo,
    Javier.

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  3. Este poema es muy especial para mi, ya que me crió mi abuela y la retrata tal cual era ella, ¡gracias por esos recuerdos que me has traído!

    ¡Tus letras son como el sol al alba, una maravillosa obra divina, un deleite a los sentidos!

    Todo mi cariño, Karla Bouvet

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